¿Es tu hipoteca responsable?

¿Es tu hipoteca responsable? Muchas veces nos vemos enfrascados en una conversación con nuestro notario en la que no sabemos por qué la responsabilidad hipotecaria es de una cuota superior a la que adquirimos al firmar nuestra hipoteca y nos sentimos perdidos e incluso estafados por ver como ‘perdemos’ dinero que nosotros no habíamos puesto en juego al principio.

Esta conversación se suele dar cuando el notario explica —o intenta explicar— al cliente el concepto de responsabilidad hipotecaria: una deuda que asume la finca hipotecada en caso de impago. Pero este término también se usa para referirse al modo en el que se conceden y piden hipotecas, que debe de tener la diligencia y prudencia que un negocio de tal magnitud implica para una familia, de forma individual, y para la economía de forma agregada.

Una entidad que concede un préstamo o crédito hipotecario de forma responsable analiza el cliente que pide el dinero, el importe que le concede y las garantías que aporta. El banco ha de pedir las garantías de recobro razonablemente necesarias para no comprometer su propia integridad financiera —y la del bolsillo del contribuyente cuando acaban necesitando rescates—.

¿Cómo es una hipoteca responsable?

En primer lugar, una hipoteca responsable es aquella que el cliente contrata con toda la información necesaria y con conocimiento de las limitaciones y riesgos que asume. La Ley 1/2013 obliga a que los clientes, cuando vayan a contratar la hipoteca, además de firmar la escritura ante notario, plasmen una expresión manuscrita en la que aseguran conocer la existencia de cláusulas suelo, coberturas del tipo de interés —permutas financieras u opciones de tipo de interés— o que se está firmando una hipoteca en divisas. El texto completo y mucha más información sobre hipotecas se encuentra en la guía del Banco de España.

Por otro lado, se ha reforzado la información que el cliente recibe antes de firmar una hipoteca, que ha de “ser clara, oportuna y suficiente, objetiva y no engañosa” y acompañada por varios documentos. Uno de ellos es la Ficha de Información Precontractual (FIPRE), que da una información orientativa de las condiciones de las hipotecas que comercializan los bancos. Si buscamos información de las mejores hipotecas por Internet, un banco responsable debería ofrecernos esa información online de forma visible.

El banco responsable estudia la capacidad de ahorro del cliente, sus fuentes de ingresos, capacidad de generarlos en el futuro, estabilidad laboral y demás factores cuantitativos y cualitativos para valorar su capacidad de pagar las cuotas mensuales de la hipoteca. Además de la documentación que se solicite al cliente —contrato de trabajo, declaraciones de renta, nóminas…—, el banco podrá acudir a la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), así como a los ficheros de solvencia patrimonial y crédito correspondientes.

Por prudencia, la capacidad de endeudamiento —ratio que representa la cuota hipotecaria respecto a los ingresos netos de los hipotecados— no debería superar el 30%, pero es frecuente que se llegue a un 40%. Lo esencial, si el tipo de interés es variable, es que se calcule la cuota con un Euribor alto, cercano al 5% idealmente.

¿Merece la pena una hipoteca a interés fijo?

La capacidad de ahorro de la familia es vital para conceder una hipoteca; por ello se pretende limitar al 80% de tasación la financiación máxima que conceden los bancos.

Aportar avalistas da al banco más garantías de que se le pagará el préstamo. Sin embargo, la frontera entre la responsabilidad y la irresponsabilidad es muy fina en este aspecto: un banco jamás debería aprobar una hipoteca, si se aportan avalistas, que denegaría en caso contrario. La idea es sencilla: si el banco no se fía de que los hipotecados vayan a pagar y exige avalistas para dar el dinero, lo que debería hacer la entidad financiera prudente —y el cliente responsable— es denegar la hipoteca. Pensemos que si no se limita la responsabilidad del avalista, responde también con todo su patrimonio, presente y futuro, de una deuda que no es suya.

Un tema que sigue sin regularse en España y que aportaría mucha información a los bancos e incentivaría los buenos pagadores son los registros de crédito positivos, es decir, fuentes de información que “certifiquen” que los clientes que piden una hipoteca han cumplido con los pagos de deudas anteriores. Pero también los clientes no deberían dejar la responsabilidad solo en manos de un banco, que “vende” créditos, y ser clientes responsables, formados, informados y prudentes y conseguir su hipoteca responsable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *