Precauciones y trucos antes de empezar una reforma en el hogar

Empezar una reforma en el hogar uno mismo y conseguir estar satisfecho tras la misma parece casi un imposible. Uno de cada dos españoles siente aversión hacia las reparaciones del hogar y el 40% prefiere acumular desperfectos y convivir con ellos durante un periodo que oscila entre seis meses y un año antes que ponerse manos a la obra o gastarse el dinero.

Lo cierto es que adentrarnos en la obra de nuestra casa es un proceso complejo al que no estamos habituados. Quizás en el momento de tomar la decisión estamos convencidos, pero una vez hemos dado el paso nos asaltan las dudas y probablemente no sabemos por dónde empezar. Aun así, todos soñamos con nuestra casa ideal. Las publicaciones de decoración nos muestran miles de ideas muy sugerentes, pero a la hora de la verdad nosotros mismos no somos capaces de aplicarlas en nuestro hogar.

Desde Sentir Casa creemos que todos podemos ser ‘constructores’ y queremos daros cinco pautas para que la reforma de nuestro hogar no sea misión imposible:

Evaluar los espacios y organizar el proyecto en fases

Empezar con una lista puede suponer cinco o seis días de trabajo menos. Una simple enumeración nos ayuda a establecer prioridades y a determinar qué es lo que verdaderamente debemos cambiar en nuestro hogar. Además, nos somete al juez constante del presupuesto y a si tal cambio o tal otro se ajusta a nuestras posibilidades.

Es fácil si empezamos haciendo unas sencillas preguntas: ¿cuántas habitaciones realmente utilizamos?; ¿tenemos suficientes espacios de almacenamiento?; ¿ducha o bañera?; ¿de verdad necesitamos una cocina más grande? En este sentido, los expertos aseguran que debemos evitar a toda costa comprar cosas innecesarias y ceñirnos exactamente a lo que de verdad necesita nuestra vivienda.

Una recomendación que hacemos es analizar los puntos fuertes y débiles de la casa, entre ellos el aislamiento o la iluminación, para saber qué suma y qué resta, y tener en cuenta los detalles estéticos que se buscan.

Ponle coherencia y sentido común a la reforma

Si tu objetivo es darle un nuevo aire a tu hogar sin que eso suponga un presupuesto desorbitado, hay técnicas como la obra seca, un tipo de construcción que no necesita tiempo de secado porque se utilizan materiales que pueden incorporarse directamente a un sistema de montaje.

También podemos utilizar las pinturas chalk paint, que se adhieren prácticamente a todos los materiales y que nos permiten reutilizar todos los muebles e incluso renovar los azulejos de la cocina y el cuarto de baño.

Gestiona el tiempo dedicado y establece los plazos

A nadie le gusta esperar para ponerse manos a la obra, pero también es cierto que tener demasiada prisa a la hora de realizar una tarea puede traernos consecuencias negativas a largo plazo. Cuando nos enfrentamos a una reforma no debemos acelerar su inicio. Debemos tomarnos nuestro tiempo para tomar las decisiones importantes y así evitar que surjan imprevistos.

Hay que tener en cuenta que aparatos sanitarios, como un determinado tipo de suelo o de azulejos, un lavabo o una mampara pueden tardar meses en llegar desde que se encargan, por ello es importante no dejar estas decisiones para el final. Empezar la reforma una semana más tarde puede significar acabarla una semana antes.

Piensa en el medio ambiente al hacer tu reforma

Llevar a cabo la reforma puede garantizar un respeto del medio ambiente, lo que a su vez garantizará un ahorro económico de tu hogar. La eficiencia energética consiste en disminuir la cantidad de luz, agua o gas que gastamos sin cambiar nuestras costumbres de consumo.

Cambiar las ventanas, la instalación eléctrica o llevar a cabo un cerramiento de terraza serán algunas de las opciones para mejorar este aspecto. Además, si incluye materiales saludables, libres de compuestos orgánicos e incluso maderas recicladas ayudarás al medio ambiente. Por ejemplo, de cara a la iluminación puedes elegir bombillas LED ya que son de bajo consumo y con ellas se ahorra en la factura de la luz garantizando una iluminación perfecta.

Sé flexible y asume la complejidad

Lo importante es que no agotes todas tus energías y afrontes una obra como lo qué es – un trámite pesado- , pero necesario para disfrutar de tu casa reformada y mejorada gracias a la reforma que de forma irremediable tienes que hacer para poder llegar al resultado esperado. Procura realizar la obra en épocas tranquilas de trabajo, por ejemplo, para no sumar estrés.

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